Jorge A. Rojas
jrojas2@miumg.edu.gt
Doctorando en Sociología de la Religión
La experiencia del Espíritu marca la vida en su cotidianeidad y son el motivo de una vida que se afirma y se ama (Moltmann, 1991).
Resumen.
El presente artículo es parte de una serie de estudios presentados dentro del Programa doctoral de Sociología de la religión en la Facultad de Teología de la Universidad Mariano Gálvez de Guatemala. Es un estudio que conceptualiza la experiencia religiosa como base para secundar las implicancias que un despertar religioso redunda en una ética integral. Partiendo del texto del Dr. F. Meléndez, Ética y Economía, acerca del despertar religioso en Inglaterra bajo el liderazgo de J. Wesley, se analiza el fenómeno religioso de los avivamientos y sus consecuencias.
Abstract
Palabras clave: Avivamiento, despertar religioso, comunidad, fenómeno religioso.
Keys Words: Revival, religious awakening, community, religious phenomenon.
Introducción
Desde el tiempo paleolítico las manifestaciones de pinturas rupestres, restos funerarios, imágenes con forma humana que se han encontrado, muestran que el ser humano tenía un cuidado por asuntos que hablan del más allá. Hay indicios de una gran actividad que hoy llamamos “actividad religiosa” (Velasco, 1978). Esas formas de vivir la vida y enfrentar la muerte se fueron configurando hasta llegar a las grandes manifestaciones religiosas que pueblan el mundo. La religión es un hecho y sus fenómenos son estudiados desde diferentes ópticas. En la historia de las religiones en general y del cristianismo en particular se encuentran momentos de despertar religioso, se le denominan avivamientos. En el presente artículo se analiza dentro del marco de los avivamientos post reforma, de manera específica el avivamiento acaecido bajo el liderazgo cristiano de Juan Wesley en la Inglaterra del s. XVIII. Se estudiarán sus características.
Metodología
Se sigue una metodología de investigación documental descriptiva.
Antecedentes. En el libro de los Hechos se describe el tipo de conducta a la que aspiran los seguidores de Jesucristo.
Los avivamientos en los siglos XVII-XVIII descritos por algunos analistas que los han estudiado, ayudan al presente trabajo dándole un fundamento y un marco adecuado para comprenderlos. Uno de ellos es el trabajo de N. Anderson y Elmer Town, “Ríos de avivamientos”, quienes describen “siete tipos de avivamientos a partir de 1700” (Anderson & Town, 1998).
El Dr. N. Saracco da una perspectiva diferente a la de Anderson y Town, aunque concuerdan en lo esencial, “la experiencia de un sentido de vida nuevo y con la urgencia de una misión por cumplir” (Saracco, 2017).
En el presente artículo se utilizan fundamentalmente los tomos de las Obras de Wesley editada por Justo L. González y el libro de Federico A. Meléndez, Ética y economía. El legado de Juan Wesley a la iglesia en América latina. De igual manera los aportes de Juan Driver en lo referido al trabajo pastoral de Wesley. Para la elaboración de un concepto de la experiencia religiosa, se tienen en cuenta aquellos vertidos por J. Moltmann en su obra El Espíritu de la Vida.
Planteamiento y delimitación del problema. Se analiza la respuesta de las sociedades metodistas en el contexto de la Revolución industrial. Se analiza el metodismo y el impacto en sociedad la británica en el siglo XVIII en aquellos aspectos que se entrecruzan con el proceso histórico vivencial de los Wesley, asimismo el legado para la iglesia en general y los metodistas latinoamericanos en particular.
Justificación de la investigación. Los discípulos de Jesús en general, y los que caminan en la huella de Juan y Carlos Wesley, están regados en Latinoamérica, pero el mensaje de Wesley es una riqueza para toda la iglesia. Analizar el contexto que dio origen al movimiento metodista y los principios universales que se extraen de esta corriente de gracia como un legado para Latinoamérica justifica el presente artículo.
Problemática por investigar
¿Qué elementos particulares del despertar espiritual bajo el liderazgo de Wesley deben ser tenidos en cuenta en la sociedad guatemalteca?
Objetivos del Estudio
Objetivos generales
- Analizar el despertar espiritual del s. XVIII en Gran Bretaña.
- Señalar posibles caminos de reflexión-acción para la Iglesia latinoamericana en general y guatemalteca en particular.
Objetivos específicos.
- Distinguir los elementos distintivos del avivamiento bajo el liderazgo de Wesley.
- Precisar el concepto de Santidad social wesleyana.
- Señalar la importancia del estudio y capacitación para los líderes religiosos.
Resultados, Hallazgos. Según E. Durkheim, la religión no es algo irracional ni solo la creencia en los seres espirituales (seres metamateriales). La religión cumple una necesidad social. Lo propio de la religión, para él, es la separación de lo sagrado y lo profano (Durkheim, 1982). Hay determinadas cosas que son sagradas y no se pueden manipular displicentemente. A eso hace referencia en su definición de religión. Una manera de contar la historia es a través de los mitos, expresados en los diferentes ritos alrededor de una idea o concepto. Ligado a esto último se encuentran los tabúes, aquellas prohibiciones elaboradas por una sociedad que aseguran el respeto de sus valores. En el caso de la religión cristiana, la iglesia, como comunidad moral, es la institución que cohesiona la vida en relación con lo sagrado y la sociedad.
Como bien afirma Juan de Dios González Martín, “No existe mucha claridad respecto al origen del término “religión” (González Martín, 2006). Entendemos religión como la “experiencia ante lo sagrado y las cosas relacionadas a ello que llevan a un compromiso de búsqueda de la divinidad y que redunda en el amor al prójimo”.
”El hecho religioso no sólo es un hecho humano, sino que es un hecho de alguna manera específico, diferente en principio a otros hechos humanos y, en principio, irreductible a ellos (Velasco, 1978, pág. 57).
En el presente artículo se analiza un hecho particular como lo fue el avivamiento producido en el Reino Unido bajo el liderazgo de J. Wesley, y cómo este hecho se inserta dentro de otros que culminan en la “corriente de gracia del presente tiempo”1.
Avivamientos o despertares espirituales. Están enmarcados dentro de un sentido de urgencia, con manifestaciones de los dones extraordinarios, en el poder del Espíritu. Así, por ejemplo, en las descripciones de lo que ellos llaman los “Ríos de avivamiento”, Anderson & Town (1998) señalan siete avivamientos y el de Wesley está caracterizado como un “avivamiento de santidad social”.
Avivamiento de santidad social. Wesley fue el vaso portador de un nuevo despertar espiritual llamado Movimiento de santidad. ¿En qué contexto se produjo este despertar y qué elementos tuvo? Hay elementos sobresalientes dentro del contexto que ha destacado el Dr. F. Meléndez:
La Revolución industrial alteró el orden económico-social mediante el uso de la tecnología. Por primera vez en la historia de la humanidad, el uso masivo de la máquina para fines comerciales produjo profundas transformaciones en el comercio, la industria, y el sistema de valores de la humanidad (Meléndez, 2019, pág. 17).
Wesley, por estar consciente y al tanto de todo cuanto sucedía en su país, pudo anunciar un evangelio que fuera completo, útil, oportuno y necesario para las personas de su época. Fue testigo de los cambios científicos, tecnológicos, económicos y sociales.
1 Así se denomina entre los católicos a las manifestaciones de tipo pentecostal, como el Cardenal Suenens, J. (1975) ¿Un nuevo Pentecostés? Nueva Biblioteca de Teología DDB, así también el papa Francisco en su “Discurso a los participantes de la 37 Asamblea Nacional de la Renovación Carismática en el Espíritu Santo” en la Santa Sede (2018); Blakenbrough, D. (2006). La Renovación en el Espíritu Santo. Salamanca. Secretariado Trinitario. A los que suman entre otros, Gallagher, Mansfield P.; Fernández, P.; Carvajal, Juan Carlos; Ibáñez Padilla, Alberto; Jaramillo, Diego.
Capacitación intelectual. Los estudiosos de la vida de Wesley destacan su capacidad, su tenacidad y su singular erudición que además del idioma griego y latín, incursionó en los estudios de medicina, las cuestiones que giran en torno a las ciencias económicas, incluso hasta estudios sobre ¡la electricidad! Estos estudios lo llevaron a una comprensión de lo que hoy llamaríamos la “misión integral de la Iglesia”.
En el proceso de la Revolución industrial pudo observar y analizar los efectos que esta tuvo sobre la población, la agricultura y la industria manufacturera. A raíz de tanta maquinaria, un sinnúmero de personas quedó sin empleo. El hambre era la moneda corriente que circulaba y se percibía en las calles, con muchedumbres de pobres muriendo de hambre y soledad a la par de los grandes avances tecnológicos que enriquecían a algunos pocos llevando a la miseria a otros. Así lo describió el mismo Wesley, según lo relata Justo González en el tomo VII de las Obras de Wesley (González, 1998).
En la obra citada, el Dr. F. Meléndez (2019), analiza el mencionado impacto social y económico de la Revolución industrial:
Con el discurso sobre El estado de la nación, (Wesley) analizó las condiciones sociales y económicas en un tratado que tituló Reflexiones sobre la presente escasez de comestibles, muestra el interés que los temas económicos y sociales ocuparon en agenda ministerial (Meléndez, 2019, pág. 32).
Se suma a esto la preocupación por los privados de libertad. Es por ello por lo que “los esfuerzos por reformular el sistema carcelario, caracterizado por condiciones inhumanas, fueron parte de su herencia” (Driver, pág. 235). Experiencias configuradoras de la vida. La disciplina metódica de Juan Wesley fue moldeada por, “la madre del avivamiento inglés”. El libro Susana2, de Glen Williamson (Williamson, 1985) –referente a la madre de Juan Wesley-, describe a Susana como testigo del liderazgo de su padre; luego ella misma imprimiría un liderazgo similar en sus hijos. Pero no fue “a partir de 1725 que Juan Wesley experimentó la primera serie de “conversiones” (Driver, pág. 226). Cuando junto con su hermano Carlos, viajó como misionero a América, siendo capellán del barco, durante el viaje, una gran tormenta azotó la nave, todos fueron presa del pánico y la desesperación, a excepción de un grupo de moravos quienes en comenzaron a cantar himnos y a adorar a Dios llenos de gozo y paz. Juan Wesley fue confrontado por esa situación. Regresó de Estados Unidos derrotado espiritualmente. Él mismo lo relató así en su Diario:
Fui a América a convertir a los indígenas, pero ay, ¿quién, quién me librará de este corazón perverso e incrédulo? Tengo una fe de verano. Puedo hablar bien, y hasta creer, mientras no hay peligro cerca; pero que la muerte no me mire la cara, entonces mi espíritu se perturba (González, Obras de Wesley. Tomo XI. Diarios, 1998).
2 Según el mismo autor: “luego de preparar por veinte años un informe sobre el despertar espiritual de la Inglaterra del s. XVII, finalmente, la obra fue precedida por treinta meses de intensa investigación, incluso la estadía durante un verano en Inglaterra” (Williamson, 1985, pág. 8).
La experiencia con los moravos lo dejó impactado y con “sed de la experiencia del Espíritu” como dice J. Moltmann. Al regresar a Inglaterra, en uno de los grupos de oración en casa, tuvo lo que él llamó “la experiencia del corazón ardiente”. Experimentó algo que trajo “una nueva ventana espiritual a su vida, y desde allí se levantó para predicar el Evangelio y traer uno de los avivamientos más grandes en la historia de la Iglesia; Inglaterra fue sacudida por el movimiento metodista” (Gorjón, 2015).
La experiencia del “testimonio interior del Espíritu santo” como predicaba su padre Samuel Wesley, fue una realidad en la vida de Juan desde ese día en la reunión en la calle Aldergaste el 24 de mayo de 1738 (Meléndez, pág. 42). La certeza de “la fe que salva”, lo acompañará toda su vida. A esta experiencia se le suma aquella que marcó su rumbo teológico-pastoral. Luego de ser testigo de la evangelización callejera Whitehead estaba llevado a cabo en Bristol, escribió en su Diario:
A las cuatro de la tarde proclamé en los caminos las buenas nuevas de salvación a cerca de 3,000 personas… la Escritura de la cual hablé …fue: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos; y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor (González, pág. 103).
Santidad social. El concepto Santidad Social engloba todo el pensamiento wesleyiano. La santidad es esfuerzo del discípulo de Cristo y es acción del Espíritu en la vida de los creyentes. La santidad es una experiencia práctica ¿Dónde se percibe la santidad de los seguidores de Jesús? En la vida de cada día, donde cada hermano se hace responsable de otro.
Esa realidad de apoyo mutuo incentivada por Wesley, el estímulo de convertir a los discípulos en “protagonistas de su propio proceso de liberación…”, esa “revolución” contribuyó sustancialmente a salvar Inglaterra de una revolución violenta, tal como la que se produjo en Francia” (Driver, 1997, pág. 234). Driver anota que Bernard Semmel, G. Williammson (y Migues Bonino citando a Helie Halevy), sostuvieron al igual que otros historiadores, la misma tesis. El Dr. Meléndez por su parte afirma que independientemente de la validez de esa tesis, podemos asegurar que el grueso de los miembros del movimiento metodista, eran personas de escasos recursos que, por su condición social y económica, no eran atendidas ni por la Iglesia, ni por el Estado… y a partir de esta realidad es que Wesley desarrolló un modelo de iglesia pastoral a través de la organización metodista de sociedades…mediante las cuales garantizó el éxito de su movimiento social de santidad (Meléndez, pág. 46).
Comunidades de apoyo mutuo. La Santidad Social será posible solo con el apoyo de los demás cristianos. La experiencia de la edificación mutua fue una realidad. En ese tiempo quien no cancelaba su deuda iba a la cárcel. Así, Juan Wesley escuchó a uno de los líderes de la sociedad decir “cada uno traiga un penique para pagar las deudas del hermano”. Así los que tenían más ponían dos, tres o más que los otros hasta que se cancelaba la deuda (Meléndez, pág. 50).
El modelo que se siguió en las reuniones semanales de las sociedades metodistas procuraba emular la experiencia relatada en el libro de los Hech.2. Buscaban cuidarse mutuamente, con un líder que velara por la sociedad, orar juntos escuchar palabras de exhortación para vivir todo el Evangelio.
En el contexto histórico de la Revolución industrial, las sociedades metodistas pacificaron alas clases obreras, fue una clave que detuvo un estallido social violento.
Al mismo tiempo que Wesley denunciaba la opresión de los comerciantes por su deseo desmedido de lucro, también condenaba la industria de bebidas alcohólicas que empobrecía más a la clase obrera. Además, Wesley se opuso a al tráfico esclavista, que por ese desenfrenado deseo de poseer comercializaba esclavos (Driver, pág. 235). Los médicos también fueron blanco de su llamado a la conversión y abandonar el deseo de lucrar con los enfermos. Los abogados a su vez no eran ajenos a esta denuncia profética, ya que se enriquecían a costa de los pobres que no podían pagar un defensor en contra de quienes resultaban inocentes de sus cargos debido a “la compra de su justicia” (Driver, pág. 234).
La búsqueda de una experiencia práctica de la santidad llevó a Wesley a organizar las sociedades con diáconos, líderes, predicadores ambulantes (laicos y ordenados). La preocupación por los enfermos lo movió a establecer “todo un equipo que velaba porque la santidad fuese una experiencia práctica, en la que tanto crecimiento espiritual y el cuidado pastoral mutuo fuesen experiencias de todos los grupos y de todos los miembros” (Meléndez, págs. 52-53).
Juan Driver relata el impacto positivo de las sociedades metodistas:
Cuando Wesley murió en 1791 habría unos 80,000 miembros en las sociedades organizadas en “clases” bajo su cuidado pastoral…todos eran participantes activos, gozando de la dignidad de pertenecer al pueblo de Dios. Estos grupos ofrecían una auténtica alternativa social y espiritual en medio de la sociedad inglesa convulsionada del s. XVIII. La simple existencia de estas comunidades de los pobres y marginados constituye el mayor legado del movimiento wesleyiano (Driver, pág. 236).
Análisis y Discusión de hallazgos. Las corrientes evangélicas fundamentalistas con toda la carga positiva que tienen, en general y por fidelidad a su propia historia terminan, igual que Anderson y Town, teniendo una mirada reduccionista de las demás congregaciones que no poseen la misma perspectiva, lo que dificulta el camino de la unidad entre cristianos.
Norberto Saracco menciona el contexto de urgencia en los que se mueven los que experimentan los distintos avivamientos. Hay urgencias, sí. La evangelización que hoy se llama Misión Integral es urgente. “El mensaje de Juan Wesley parece tener para nosotros más vigencia que nunca en el campo misionológico” dice el Dr. Emilio Antonio Nuñez en el Prólogo de la obra de F. Meléndez (Meléndez, pág. 7).
Cuando J. Moltmann desarrolla su Pneumatología se detiene a analizar aquel texto paulino “La comunión del Espíritu esté con vosotros” (2 Cor. 13:13). El teólogo alemán resalta la comunión del Espíritu con los creyentes… “Su esencia íntima tiene carácter claramente comunional” (Moltmann, pág. 137).
Las pequeñas comunidades cristianas son la clave de la vida nueva; bien afirmó J. Driver “La simple existencia de estas comunidades de los pobres y marginados constituye el mayor legado del movimiento wesleyiano” (Driver, pág. 236).
Un dato no menor es la importancia del metodismo en la pacificación de la nación. Las “clases”, las “sociedades” creadas por Wesley son el fundamento de esta aseveración. Las pequeñas comunidades en las que participaban los creyentes fueron espacios de animación mutua a seguir en el camino de Jesucristo. Camino de santidad que tiene un impacto social, de allí su nombre: santidad social.
En esos pequeños grupos regados en toda la nación, Wesley hizo posible que los más pobres de los pobres contribuyeran al bienestar social. Se buscó la santidad, sí, pero no fue una búsqueda de santidad individua; más bien fue una empresa comunitaria. El objetivo se logró fortaleciendo las sociedades en oración, estudio bíblico, apoyo mutuo, solidaridad y evangelización.
Si Wesley anunció un evangelio integral y denunció proféticamente las injusticias de su tiempo, fue porque estuvo consciente del contexto en que se hallaba. Por ello, entre tantas cosas, exhortaba a cambiar la política colonial, motivada por el capitalismo mercantil desenfrenado. Denunció las injusticias en el ámbito de la política, la economía, los cambios culturales. Esto motiva a analizar la situación de los pastores que lideran las comunidades de Guatemala y Latinoamérica y a preguntar si están capacitados para ser líderes en el presente contexto globalizado y sus consecuencias, o por el contrario necesitan “capacitarse más para servir mejor”.
Hoy en Guatemala y demás países de Latinoamérica, las iglesias evangélicas en su mayoría cuentan con las llamadas ‘escuelas dominicales’. Estas surgieron como una alternativa metodista a las escuelas de la época de Wesley, en las que solo se educaban los hijos de las familias adineradas. Los niños de la clase obrera no tenían acceso a una educación, pero encontraron una opción en las escuelas metodistas (fruto del legado de Susana Wesley en sus hijos).
Las diferentes experiencias que configuraron el carácter de Wesley y su ministerio señalan la importancia de que los discípulos de Cristo cuenten con espacios para desarrollarse integralmente. Para cumplir el mandato paulino: crecer “llevando los unos las cargas de los otros, cumpliendo así la ley de Cristo” (Gál. 6:2). La Iglesia ofrece espacios de acompañamiento espiritual y consejería para los que se encuentran inmersos en sus procesos internos de dudas; si así no fuera, le estaría faltando algo a la “iglesia del Nuevo testamento”.
Conclusiones
Las distintas manifestaciones de avivamientos espirituales muestran aspectos que estaban dormidos en la Iglesia. Señalan la necesidad de actualización constante de la iglesia.
En un mundo dividido por el egoísmo, la ambición desmedida y la injusticia urge crear más comunidades donde se globalice el respeto mutuo, la solidaridad y la justicia.
La experiencia de manifestación del amor mutuo impulsada por Wesley, quizás el gran legado que ha dejado a la Iglesia de Guatemala y América latina.
La revolución tecnológica presente ofrece nuevos desafíos y oportunidades a los discípulos de Jesús de Nazaret. Pero sobre todo es imperativo que los líderes de las comunidades estén cada día más capacitados e instruidos, y conozcan los nuevos caminos a recorrer. Para ello es necesario estudiar, formarse, capacitarse.
Bibliografía
Anderson, N., & Town, E. (1998). Ríos de avivamiento. Unilit.
Driver, J. (1997). La fe en la periferia de la historia. Guatemala: CLARA-SEMILLA.
Durkheim, E. (1982). Las formas elementales de la religión. El sistema totémico en Australia. Madrid: Akal Ediciones.
González Martín, J. d. (2006). Aproximación al estado actual de la religiosidad en algunas comunidades. Sociedad Evangélica de Estudios Socioreligiosos –SEES., 1-51.
González, J. L. (1998). Obras de Wesley. Tomo VII y XI. Tennessee: Providence House Publishers.
Meléndez, F. A. (2019). Ética y Economía. El legado de Juan Wesley a la iglesia en América latina. Guatemala: Universidad Mariano Gálvez.
Moltmann, J. (1991). El Espíritu de la vida. Salamanca: Sígueme.
Saracco, N. (2017). La Puerta abierta. Obtenido de Hitoria de la iglesia pentecostal Norberto Saracco.: https://youtu.be/SWOOyayDjz4
Velasco, J. M. (1978). Introducción a la Fenomenología de la Religión. Madrid: Cristiandad.
Williamson, G. (1985). Susana. Miami, FL: Vida.



