Fermina Francisca Terraza Brito
Licenciatura en Teología Sistemática (9° Ciclo / Xela)
Resumen
El Espíritu Santo es una persona de la trinidad, su personalidad lo podemos definir a través de experiencias vividas. En Principio el Espíritu es dador de Vida, es la fuerza creadora de Dios, también es la comunión entre los seres humanos, el espíritu promueve la buena relación y el amor al prójimo dentro de la comunidad cristiana y no cristiana. Los estudios metafóricos nos presentan al espíritu como Señor, como madre, como Juez, fuerza vital, como viento, fuego, amor, como luz agua y fecundidad. Dios con su gran amor después de la muerte de Cristo manda al espíritu consolador y ayudador para que esté con nosotros en todo. Y lo podemos presenciar a través de nuestras propias experiencias.
Palabras claves: Comunión, trinidad, Espíritu Santo. Metáforas, fuerza creadora.
Problemática:
Los problemas visibles en la vida cristiana hoy en día, es sobre la confusión de la manifestación del Espíritu Santo y de Satanás dentro de las vidas congregacionales, para ello es necesario estudiar y tomar en cuenta las simbologías que representan al espíritu desde las propias experiencias vividas. Para el cumplimento del reino de Dios en la tierra es importante la presencia del Espíritu Santo y la práctica de las características como “voluntades de Dios” por la vida humana, ejemplo lo de las buenas relaciones, la aceptación unos y otros, es para el goce de la libertad y de la justicia dentro de las sociedades.
Objetivo general
Entender la personalidad del Espíritu Santo desde las propias experiencias de vida.
Objetivos específicos
- Describir las características, la personalidad del Espíritu Santo y su manifestación en la vida de los hijos de Dios y de la creación.
- Identificar las características de la personalidad del Espíritu Santo a través de las matadoras presentadas en el libro de Moltmann.
I. COMUNIÓN Y PERSONA DEL ESPÍRITU SANTO.
En su libro El Espíritu de la vida, en el capítulo sobre “la personalidad del Espíritu Santo” el teólogo Jürgen Moltmann da a entender de diferentes maneras, la función y el carácter del Espíritu Santo, como una de las personas de la Trinidad. El espíritu Santo como medio, que permite la comunión de los hombres con Dios:
El don especial del espíritu se ve en su comunión, el mismo entra en comunión con los creyentes, tiene un carácter claramente comunal. Comunión: algo que no hace violencia, libra y acepta a los demás tal como son, fomenta el respeto unos a otros (Moltmann, pág. 237).
La comunión prevalece entre la humanidad por medio del Espíritu. Esta función es una de las características del Espíritu que se manifiesta en la vida humana. Dios Padre, Hijo y Espíritu mantienen una comunión entre sí. La función del espíritu en la vida humana es esencial, porque no solo se enfoca en su vida espiritual sino también en las relaciones humanas, la experiencia de vida en la humanidad influye la comunicación, las relaciones unos entre otros, y ha permitido que eso sea con amor, respeto y sin violencia. La comunicación previene los malentendidos, si la humanidad actuara con el Espíritu Santo tal como es, la violencia social fuera menos.
Se puede decir que es programática la oración de Jesús, (en Jn 17: 21): “Te pido que ellos estén unidos; que como tu Padre, estas en mí y yo en ti”. Si el mundo llegara a unirse, la gloria de Dios haya sido manifestado como es manifestado desde los cielos. Y esta unión solo es posible a través del Espíritu. Su carácter de unir, de demostrar amor sin distinción alguna, de crear la paz, el respeto y el amor de Dios en la vida humana.
II. LA PERSONALIDAD DEL ESPÍRITU SANTO.
El autor alemán describe lo difícil que es definir la personalidad del Espíritu Santo. Pareciera que Él lleva todas las acciones y funciones que Dios Padre y Dios Hijo hace en la vida humana y en la naturaleza. Una de las formas que nos acerca hacia la definición del espíritu Santo son los estudios metafóricos a través de las experiencias, las relaciones originarias y las relaciones trinitarias, en que el espíritu se ha manifestado y se ha dado a conocerse así mismo (Moltmann, pág. 290).
Metáforas para las experiencias del Espíritu
Las formas o símbolos que nos dan a conocer sobre la personalidad del Espíritu Santo se describen en cuatro formas según distingue J. Moltmann: “las metáforas personales, metáforas formativas, metáforas de movimiento y las metáforas místicas” (pág. 291).
- Las metáforas personales: nos presentan al Espíritu Santo como Señor, Dios. Por medio de él somos libres y por el tendremos vida eterna; y como madre, porque es la que nos cuida, una madre vela por sus hijos, los cuida, nos guía y los cría; y como un espíritu cuidadora y acogedora. También nos lo presenta como juez, porque es quien hace justicia, nos liberta. “el Señor es libertador, donde está el espíritu del Señor allí está la libertad” pág., 292.
- Metáforas formativas: estas simbologías acerca de la persona del Espíritu se hacen referente a la fuerza vital única y divina. “RUAH” según nos presenta el libro de (san Juan 7, 38, lenguaje actual). “si alguien tiene sed, venga a mí, y el que cree en mí, que beba. Como dice la escritura, del interior de aquel correrán ríos de agua viva” por lo tanto los que son de Cristo nuevas criaturas son y de esa vida nueva que reciben de Jesucristo transmitirán energías de vida, no solo para el alma sino también del cuerpo, como la alegría, la paz, la tranquilad y el amor.
- Las metáforas del movimiento: viento impetuoso, fuego y amor. (Hechos: 2,2-4):
De pronto, oyeron un ruido muy fuerte que venía del cielo. Parecía el estruendo de una tormenta, y retumbó por todo el salón. Luego vieron que algo parecido a llamas de fuego se colocaba sobre cada uno de ellos. Fue así como el Espíritu Santo los llenó de poder a todos ellos, y enseguida empezaron a hablar en otros idiomas. Cada uno hablaba según lo que el Espíritu Santo le indicaba (VRV 1960).
Esta metáfora del movimiento vivido por los creyentes de la fiesta del Pentecostés fue un símbolo de la presencia del espíritu de Dios en medio de su pueblo, a través del ruido, del aire fuerte, las llamas de fuego que poseo sobre cada uno. Esta experiencia vivida del Nuevo Testamento también se relacionada con momentos vividos en el Antiguo Testamento, en que Dios Padre habla a sus profetas por medio de fuego, la zarza ardiente en (éxodo 3,2) Columna de fuego (Números 9:15.) experiencias vividas Estas son también imágenes de la experiencia del amor desde adentro. Que se siente desde el alma, se disfruta y se goza. Porque el amor de Dios llega en el corazón y de manifiesta desde lo interior. - Metáfora mística: luz, agua, fecundidad.
“Experiencia mística porque expresan una unión intima entre el Espíritu Santo divino y el espíritu humano” (pág. 303). Espíritu santo designado como la luz, en el sentido que abre los ojos para ver las cosas y la verdad, entender los caminos de Dios y hacer su voluntad. Es la luz que ilumina, “el señor es mi luz y mi salvación” salmos 27:1. Dios mismo a través de su espíritu se une al Espíritu humano para darles a entender su verdad. La simbología del agua viva, fuente de vida, el espíritu es simbolizada con el agua porque generalmente el agua da vida, el agua quita la sed y el agua hace crecer todo lo que tiene vida en la tierra y es lo mismo que hace el Espíritu. “agua de vida nos viene gratuitamente y es para todos” (pag.305.) Cuando la fuente de vida; la presencia del espíritu mora en nuestra vida, la luz del mismo espíritu nos guía y nos hace florecer de acuerdo con la Palabra de Dios.
Las experiencias vividas desde la presencia del Espíritu Santo nos acercan hacia la definición de la personalidad del Espíritu Santo, haberlo visto en persona y cara a cara no ha pasado. Las personas de la trinidad actúan entre sí por medio del Espíritu Santo. El espíritu como medio, canal o fuente de trasmisión de las actuaciones de Dios Padre y Dios hijo.
III. El Espíritu como fuente de vida a través de la experiencia del Espíritu por Cristo.
En su libro No extingáis el Espíritu, Víctor Codina presenta fundamentos sobre el estudio de la vida cristiana y la manifestación del Dios trino en ella. En este artículo profundizamos el estudio sobre la Personalidad del Espíritu Santo, pero también es necesario partir desde el ser cristiano (Codina, Pág. 20).
Es importante ver como un ser cristiano profesa su fe a través de las obras de Espíritu Santo en su vida. “Ser cristiano significa vivir en el Espíritu de Jesús el Cristo” (Codina, 2008, pág. 20) el espíritu de Jesús es la revelación que nos ha dado por medio de la cual vamos al camino de la salvación, el espíritu es el que ilumina el corazón humano.
a. ¿De qué Espíritu Hablamos? Aproximación simbológica
Para el comienzo de la descripción simbológica de la persona del Espíritu Santo en necesario reflexionar primero sobre nuestras relaciones con la persona de la trinidad, en nuestras adoraciones dentro de nuestras iglesias o nuestra vida cristiana. Este estudio nos ayudara a entender la presencia del Espíritu en nuestra vida personal, en la iglesia y en el mundo.
- Viento: como soplo de vida, desde la creación en el libro de Génesis, el Espíritu de movía sobre las aguas, la formación del hombre, Dios le soplo aliento de vida. (Gn. 2:27). Así dice el Señor: Aliento de vida, ven de los cuatro puntos cardinales y da vida a estos cuerpos muertos (Ez. 37:9) y el último suspiro de Jesús en la cruz, que fue esa nueva vida (Jn 19:30), “viento significa el poder y la fuerza vital de Dios” (Codina, pág. 31).
- Fuego: simboliza a luz, la fuerza, la energía del Espíritu Santo: su color que caldea y hace arder su corazón frio, su capacidad de comunicación humana, el principio de comunión, como el fuego en el hogar que reúne a todos.
- Agua: el espíritu que da vida quita la sed y nos llena de la gracia de Dios.
- Unción de aceite: el aceite es una de las maneras más utilizadas en nuestros tiempos, pero también en la biblia fue la más utilizada en que los profetas fueron ungidos para dirigir, llevar las buenas nuevas y liberación al pueblo de Dios.
- Paloma: que representa la paz y libertad.
- Nube: simboliza al Espíritu que vela y revela la presencia de Dios en nuestras vidas, que nos acompaña, nos guía y nos fecunda.
- Perfume: la presencia agradable el buen olor del testimonio cristiano.
- Abogado: es espíritu es nuestro defensor.
IV. Creación en el Espíritu
J. Moltmann, en su libro Dios en la creación, también desarrolla el concepto acerca de la personalidad del Espíritu ya más centrado en la cosmología, desde el principio nos dice que Dios mediante al Espíritu creo todo el universo, y el mismo Espíritu es derramada sobre ello, lo importante de aquí en ver que si el Espíritu es vida y fue derramada sobre todo es porque todo tiene vida. Por la separación del espíritu cósmico y espíritu divino de Dios al mundo, la teología se hace de un lado al universo. Para Calvino es el “Espíritu es la fuente de vida” (Moltmann, 1988. pág 22).
Conclusiones
Con el estudio de las metáforas del Espíritu Santo presentadas por Moltmann y de las simbologías por Víctor codina, entendemos el atributo del Espíritu Santo no solo en la vida humana sino también en medio de la creación de Dios. El Espíritu Santo es la fuerza vital, salvífica y creadora de Dios Padre, y es la revelación divina del Hijo por medio de la palabra de Dios a los que les creen.
Estudiar la personalidad del Espíritu nos ayudara a entender la presencia del mismo Espíritu en nuestras vidas. Cada uno vive las experiencias espirituales de diferentes formas y momentos. La presencia de este en la vida personal, de la naturaleza y de congregación en Dios nos invita a meditar nuestra relación y nuestro entrego al Dios de la vida.
Referencias
Moltmann, J. (1988) El Espíritu de la vida. Editorial Sígueme.
Codina, V. (1999) No extingáis el Espíritu.
Moltmann, J. (1997) Dios en la creación. Editorial Sígueme.



